¿Es seguro tener mascota en el transcurso de un tratamiento oncológico?

Comentemos un poco sobre las mascotas y el paciente oncológico…

Por lo general, las mascotas tienen beneficios psicológicos en el bienestar del paciente; más aún cuando es una relación de larga data y no reciente.

Uno de los mayores temores cuando se tienen mascotas durante un proceso como este, es el riesgo de contraer infecciones. Para ello, hay recomendaciones generales como las dadas por la American Cancer Society®:

– Cuide los contactos íntimos con la mascota, evite besos en la boca y dormir en la misma cama en contacto directo.

– Asegúrese que la mascota este saludable, aseada, con las vacunas al día, desparasitado, chequeo veterinario y cuidados apropiados.

– Sea cuidadoso, use guantes apropiados y mascarilla, si requiere limpiar: pecera, terrario, jaula, caja de arena o algún desecho de la mascota.

– Lave sus manos al haber jugado o alimentado a la mascota, tomar medicamentos, alimentos o al manipular utensilios de cocina.

– Pida ayuda para garantizar el cuidado idóneo de la mascota, si el tratamiento o síntomas de la enfermedad no se lo permite en determinado momento.

– Sea cuidadoso de no recibir mordeduras, rasguños, ser lamido u orinado en una herida o dispositivo de tratamiento por la mascota, si llegara a ocurrir: límpiela y comuníquese con su equipo de salud para indicaciones u observación.

En un principio, informe a su equipo de salud (en especial al psicooncólogo/a y enfermera/o) que tiene mascota y las rutinas que realiza con la misma, así le pueden dar mejores recomendaciones y personalizadas.

El proceso de diagnóstico y tratamiento implica múltiples cambios, no agregue otro cambio que NO le traiga mayor beneficio.

¡Disfrute con su mascota, con el mayor cuidado y amor!

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