En este momento estás viendo Navidad, comer o no comer, he ahí el dilema

En estas fechas es tradicional acudir a reuniones familiares, de amigos, de trabajo, etcétera, etcétera, y todas ellas giran alrededor de: ¡LA COMIDA!

Algunas personas le tienen pavor a las fiestas y miden las horas de disfrute por los almuerzos o cenas deleitadas, las galletas o chocolates que les regalaron, y hasta las copas de vino que se tomaron. Pero en enero, todo ese regocijo se traduce en KILOS y las promesas hechas para poder perderlos.  

Pero ¿qué hago si estoy pasando por una situación de salud y estoy recibiendo quimio o radioterapia? ¿tengo que olvidarme de las fiestas? Pues no: aunque no debo excederme comiendo, no debo dejar de celebrar por temor a tener que comer. 

Las fiestas deben representar tiempos de compartir y disfrutar, sin miedo a engordar. ¿Cómo lo podemos lograr? adaptando las tradiciones a lo que tengo permitido, o sea sensato comer, y usando el sentido común para evitar los excesos. Por ejemplo: 

  1. Haga hallacas de tamaño pequeño, con aliños naturales, sin grasas saturadas o utilizando un solo tipo de carne (pollo o res), no les coloques tocino. 
  2. Compre o haga pan de jamón de pavo, sin tocineta y con pan tradicional y no de hojaldre, así evitará la grasa en exceso. 
  3. Si hace ensaladas, no use aderezo de mayonesa. Puede usar yogurt o agregar alguna fruta para refrescar un poco el sabor (manzana y mango son buenas opciones).
  4. Prefiera el lomo de cochino en lugar del pernil, y si no consume cochino, pruebe con pavo relleno, el cual es una muy buena opción 
  5. No consuma todos los platos en una sola comida, coma algunos en el almuerzo y deje otros para la cena. 
  6. Pruebe los dulces tradicionales, es necesario, pero hágalo en pequeñas cantidades.  
  7. Haga ejercicios.
  8. Si toma licor que sea moderado (solo si su medico lo permite). 

Solo me falta decir que las mejores hallacas las hacía mi mamá y a todos los lectores FELICES Y SALUDABLES FIESTAS.

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